Entrenamiento de fuerza y la resistencia neumática de Keiser
martes 30 enero 2018

La resistencia neumática: la gran desconocida del fitness

¿Por qué nos fijamos en algunos productos novedosos, aunque desconocidos, y apenas prestamos atención a otros que llevan años utilizándose con grandes resultados en ámbitos de mayor exigencia? En el caso de la resistencia neumática de KEISER seguramente influye que sus características, beneficios y aplicaciones son desconocidos por muchos profesionales del fitness.

Una de las cosas que caracteriza a la industria del fitness es la constante búsqueda de nuevos métodos, actividades, equipamientos y productos con los que sorprender a los consumidores. Hay una fuerte necesidad de innovación. Lo curioso es que, por otro lado, también es un sector muy arraigado a lo tradicional, a lo que siempre se ha hecho, a lo de toda la vida. Tan sólo hace falta fijarse en la distribución y equipamiento de las salas de fitness actuales, en la dinámica de trabajo, en el diseño de los programas de entrenamiento y en los métodos utilizados para darnos cuenta de que nuestros orígenes están en el bodybuilding. Y seguimos utilizando el mismo tipo de resistencia: peso libre y máquinas de placas. Es decir, levantando hierro ¡como hacíamos hace 40 o 50 años!

KEISER y el rendimiento deportivo

Sin embargo, llama la atención que los principales centros de alto rendimiento, los preparadores físicos más reconocidos en “entrenamiento funcional” y en rendimiento, las instalaciones de los principales clubes deportivos de Europa y EE.UU de fútbol, fútbol americano, rugby o baloncesto, pero también muchos centros de fisioterapia o gimnasios dirigidos a la tercera edad, todos tienen algo en común: incorporan equipamiento de resistencia neumática de KEISER. Es decir, además de la resistencia inercial del peso libre o las máquinas, también utilizan la resistencia del aire en sus programas de entrenamiento y/o rehabilitación. Entonces, ¿por qué es tan poco frecuente encontrar este tipo de equipamiento en nuestros centros fitness?

Para poder entender el comportamiento de la resistencia neumática y conocer qué nos puede aportar, veamos cómo se comportan las resistencia inerciales (peso libre y máquinas de placas) en aquellas situaciones donde la “resistencia del aire” ofrece unas características diferenciales.

Física: El ejemplo del ascensor

Cuando en el gimnasio utilizamos una mancuerna, una barra con discos, una kettlebell o una máquina de placas, suponemos que estamos levantando una resistencia constante e invariable. Su masa, el peso, es constante y esto nos hace suponer que determina siempre la resistencia a vencer. Y esto es así mientras la carga esté quieta o en movimiento a una velocidad constante (nos referimos a una vez iniciado el movimiento, cuando la velocidad de desplazamiento de la masa ya no sufre variaciones). Pero, ¿qué pasa al iniciar el movimiento o al finalizarlo en la fase concéntrica y excéntrica?

Vamos a ilustrarlo con el ejemplo del ascensor: imagínate dentro de un ascensor de última generación, de los que suben 20 pisos en pocos segundos. ¿Qué ocurre al iniciar el movimiento? Es posible que la sensación que tengas sea la de que te aplastas contra el suelo, ¿verdad? Y cuando alcanza su velocidad “de crucero” ¿qué sientes?, parece que tu peso vuelve a la normalidad. ¿Y al detenerse?, la sensación es casi la de despegarnos del suelo ¿quizás la de pesar menos? Si tuvieras una balanza bajo tus pies dentro del ascensor, ¿qué crees que reflejaría en cada momento?, ¿es posible que veas tu peso modificarse en función de si el ascensor acelera o desacelera? ¡Sin duda!

Un kilo no siempre es un kilo

Lo que sentimos en el ascensor, también sucede con las cargas inerciales que utilizamos en el entrenamiento. Su explicación la encontramos en la física y en los postulados de Isaak Newton: esa fuerza es proporcional a la masa y a la aceleración. Así pues, si la masa o la aceleración se incrementan también lo harán esas fuerzas. ¡Un kilo no siempre pesa un kilo!

Cuando nos encontramos entrenando con cargas inerciales debemos tener presente que al mover un peso (acelerarlo) las fuerzas que éste va a producir serán mayores que las del propio peso estando parado. Y lo mismo ocurrirá cuando haya que detener un objeto en movimiento (frenarlo). Es decir, aunque hayamos seleccionado una carga determinada, la resistencia que debemos vencer a lo largo del recorrido durante un ejercicio puede ir variando. ¡Y mucho! Además de otros factores biomecánicos, los cambios en la velocidad (aceleración positiva o negativa) tienen un gran impacto sobre las demandas de fuerza y contracción muscular de los músculos implicados.

Desafiando las leyes de Newton

Desde que en 1898 Max Herz inventara un equipamiento de resistencia variable, las Leyes de Newton han supuesto un reto para todos los diseñadores de equipamiento de fuerza. Arthur Jones fundó Nautilus en 1970 y, consciente de este desafío, planteó dos posibilidades para reducir las fuerzas producidas por los cambios de velocidad: reducir la masa (imposible si trabajamos con metal) o reducir la aceleración. Así pues, propuso un método basado en entrenar a bajas velocidades de ejecución (2’’:4’’). De este modo, reducía los efectos de la inercia propios de las máquinas de placas, de las barras y los discos.

Pero fue en 1978 cuando los hermanos Keiser, conscientes de que la velocidad de ejecución y las aceleraciones eran imprescindibles para el rendimiento deportivo, pensaron que el control de la velocidad no era una buena solución, y utilizaron la tecnología del aire comprimido para diseñar herramientas de entrenamiento para mejorar la fuerza y la potencia (Fuerza x Velocidad = Potencia).

¿Cómo funciona la resistencia neumática de KEISER?

Los hermanos Keiser diseñaron un sistema para generar resistencia a través del aire (se dice, una de las fuerzas más poderosas de la tierra) de manera que un cilindro de poco más de 6 cm de diámetro pudiera ofrecer una resistencia de más de 200 kg a través del movimiento de una masa de apenas 1’5 kg. ¿Cómo? Mediante un compresor que inyecta (más carga) o extrae (menos carga) aire dentro de un pistón. Éste, con la tracción del cable o palanca de la máquina correspondiente, es comprimido por un émbolo para generar la resistencia correspondiente. Como podemos deducir, este sistema no depende del desplazamiento de cargas inerciales más allá del émbolo de 1,5 kg y del segmento corporal en movimiento. Y por tanto prácticamente está libre de inercia. No apreciaremos picos de fuerza relacionados con los cambios en la velocidad (aceleraciones positivas o negativas).

Comportamiento del Aire vs. Hierro

En los siguientes gráficos podemos comparar el comportamiento de una carga inercial (placas) y la de la resistencia neumática de KEISER en el uso de una máquina de extensión de rodilla con una misma carga en kilos pero a diferentes velocidades de levantamiento.

Explicación de las gráficas: en la primera figura, la velocidad de ejecución es de 4” para la fase concéntrica y 4” la excéntrica. A estas velocidades lentas los efectos de la inercia no son relevantes, apenas se aprecia diferencia entre la línea roja (placas) y la azul (Keiser). Pero conforme aumentamos la velocidad de ejecución vemos que la imagen de los gráficos se dispara en la línea roja al inicio del movimiento (mayor fuerza) y disminuye al final de la fase concéntrica debido a la inercia de la carga acelerada (especialmente figuras 3 y 4, donde las velocidades son 1”:1” y 0.5”: 0,5”). En cambio, la resistencia neumática se mantiene prácticamente igual pese a los cambios en la velocidad de ejecución.

Los “picos” de fuerza que las cargas inerciales generan al principio de la fase concéntrica y final de la fase excéntrica incrementan el estrés en las articulaciones y el tejido conectivo. Por eso siempre se ha considerado que el entrenamiento de potencia a velocidades altas de ejecución es potencialmente peligroso. Hoy sabemos que el problema NO es la velocidad, sino el tipo de resistencia utilizada y los picos de fuerza incontrolados que esta genera.

¿Qué aporta la resistencia neumática a un centro de fitness?

  • Rehabilitación: la prácticamente ausencia de inercia, la posibilidad de ajustar a resistencia de 100 gr. en 100 gr. y la libertad de movimiento que proporciona el sistema de poleas hace que sea una excelente herramienta para programas de rehabilitación donde se quiere minimizar el estrés articular.
  • Salud: ya sea para estar en forma, cuidar la salud o mantener la funcionalidad e independencia cuando envejecemos, la resistencia neumática permite realizar un trabajo muscular intenso pero reduciendo el impacto sobre las articulaciones, tendones y ligamentos.
  • Estética: como cualquier otro equipamiento y pese a las distintas sensaciones que proporciona la resistencia neumática, es una excelente herramienta para aquellos que buscan mejorar sus aspecto físico, sea aumentando la masa muscular o mejorando el tono. De nuevo, el aire es duro con los músculos, pero suave con las articulaciones. Además de proteger las articulaciones de aquellos que entrenan con cargas elevadas y aprovechan los pequeños “rebotes” y “tirones” para seguir completando repeticiones, ofrecen una resistencia constante durante todo el recorrido proporcionando un mayor estímulo muscular.
  • Rendimiento: la resistencia neumática permite entrenar con total seguridad a cualquier velocidad, con cualquier carga y en cualquier plano (con sistemas de poleas). Esto la convierte en una herramienta imprescindible para el rendimiento deportivo. Además, la pantalla de potencia (Power Display) ofrece datos inmediatos sobre la potencia en watts generada en cada repetición. El entrenador sabe si la resistencia, número de repeticiones e intensidad son los óptimos. Y también cuándo terminar una serie para mantener la calidad del entrenamiento.

Resistencia neumática, ¿el futuro de los centros de fitness?

Creo que la aparición de la resistencia neumática de KEISER es un punto de inflexión en el equipamiento para el entrenamiento de fuerza. Es versátil, puede aplicarse a diferentes objetivos y con un abanico de público muy variado. Sin duda, conforme se vayan conociendo sus características y propiedades únicas, será más frecuente encontrar máquinas de resistencia neumática en los centros de fitness.

Para conocer más: Consulta aquí las características de la Functional Trainer de KEISER

5 respuestas a “Entrenamiento de fuerza y la resistencia neumática de Keiser”

  1. Hola, admito que no me he leído el artículo entero, estaba hechandole un vistazo por encima, leyendo extractos. Y debo decir que me ha sorprendido muchísimo eso de «Un quilo no siempre es un quilo». ¿¿En serio?? Ese apartado si lo he leído entero para ver si encontraba explicación, pero no, al menos ahí no. ¿Es que no os suena lo de «con K de Kilo»? ¿O no os habéis fijado en la abreviatura Kg?

    No sé, es tan raro que seguramente esté metiendo la pata y hay un por qué. Disculpenme si es así. Y si es un error por vuestra parte, tan solo lo señalo para que podais corregirlo.

    Es un blog muy interesante, por cierto.

    Un saludo

  2. Hola Alex,

    muy buen artículo explicativo pero hay un punto que no acabo de compartir. La idoneidad para el rendimiento. Lo que escribes en ese punto me parece acertado, pero hay un factor (en este caso negativo) que no se menciona.
    En rendimiento buscas dar estímulos lo más parecidos posible a la realidad que se va a encontrar el deportista en competición. Como bien dices, la maquinaria neumática te ofrece la «misma» resistencia en todo el rango de movimiento. Pero en competición no te encuentras eso, en los deportes que me cruzan la mente ahora mismo, la resistencia a superar es muy variable, y las inercias están muy presentes.
    Lo expresado es bajo mi punto de vista, si me puedes corregir estaré encantado de leer tu respuesta 🙂

    Aún así, otra vez felicitarte por el artículo porque es muy interesante e importante que la gente conozca el por qué hay máquinas con un funcionamiento distinto y lo que nos pueden aportar.

    • Hola Jordi,

      Gracias por tu lectura y comentarios 😃

      Estamos de acuerdo en lo que comentas: sería un error basar el entrenamiento en el uso de un tipo de resistencia que no sea la misma que encontramos en la actividad o deporte en el que queremos mejorar (por lo general, resistencia inerciales como bien apuntas). Es el principio de especificidad. La resistencia neumática permite complementar el trabajo de fuerza «tradicional» con resistencias inerciales (discos, mancuernas, sistemas de poleas, máquinas de placas, propio peso corporal, balones medicinales, lastres…) con un trabajo en el que se pueden entrenar esas acciones a mayor velocidad de forma segura y con una resistencia que no sufre tantas modificaciones a lo largo del ROM.

      Ambos tipos de resistencias (como también podrían serlo la resistencia del agua, las isoinerciales o las poleas cónicas) tienen cabida en un programa de entrenamiento para mejorar el rendimiento, siempre y cuando se tengan claras las características, aplicaciones y limitaciones de cada una.

      En este sentido, te paso este enlace en el que se hace una comparativa de la cinética, cinemática y actividad muscular de la resistencia neumática y resistencia inercial (peso libre y acción balística) y en el que puede verse las ventajas y limitaciones de cada una de las tres, en función de la carga empleada. Si quieres, te lo puedo pasar por correo.

      Un saludo!

  3. Perdona Alex, no había visto hasta hoy la respuesta! Tienes razón en lo que comentas, por mucho que no se ajuste al perfil deportivo (reduciendo la inercia), no significa que no sea positivo su uso. Sobretodo en lo que comentas del trabajo en todo el ROM (muchas veces, por meter velocidad, estamos trabajando sobretodo el inicio del ROM, pero luego tiramos de inercia). Sí que me gustaría recibir el enlace que comentas (no aparece en tu respuesta anterior). Entiendo que al escribir este comentario ya te queda registrado mi email, verdad?
    Muchas gracias por tus respuestas y felicidades por tus aportaciones!!!

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